miércoles 3 de noviembre de 2010

investigando

Dicen en esas clases que pocos hacen y muchos miran con pánico, que los investigadores se hacen y no nacen. Investigar se aprende jugando a hacerlo. Dicen que genera pasiones, busca excelencia y que de a ratos debemos de olvidarnos de la metodología, bendita estructura que nos abraza expectante reflejada en un pequeño formulario que te grita cada cinco minutos "no más de ciento cincuenta palabras".
La realidad es que el mundo está plagado de temas de investigación que esperan a que uno les preste suficiente atención como para dedicarles horas de lecturas y planteos dudosos en mil hojas que, a la larga, han de resumirse en cinco.
Ayer hicimos una entretenida búsqueda de temas de investigación usando un método de antes del '85. Mientras la historia da el presente en cada uno de nuestros pasos, hilo la idea de la antigüedad del "juego" con el hecho de que es a partir de ese año que se crean los Centros de Investigaciones y se instituye la idea de que sin metodología no hay investigación que valga. Y esta forma viene de uno de los maestros de antaño.
En fin, la búsqueda -y de acá viene el que le haya dicho juego- consiste en que alguien te diga una palabra, y, en un tiempo que no supere los tres minutos, pienses cuantas palabras que se conecten con esa primera puedas. Luego se repite el ejercicio con otras dos palabras. Se elije una columna, se seleccionan 4 palabras "conectadas entre sí" y, voilá, tu tema de investigación nace ante tus ojos.
El resto del mejunje de la investigación, las conexiones entre lo que se piensa y lo que se escribe, y las mil doscientas preguntas, así como la división en capítulos y demás, quedan al margen puesto que a más de largo puede ser complejo, innecesariamente, como todo tecnicismo anticuado.
He de reconocer, parece cuanto menos tonto cuando uno lo mira desde algún lugar, pero es difícil mantener una línea de objetividad con las cosas que a uno le llenan el alma, después de todo, soy muy chica para no vivir apasionada.

1 comentarios:

Penny Lane dijo...

volvió la acidez, volvió a pintarse de verde el ahora, el bicho esta en su salsa, y me alegró un montón leerlo.