Otra lágrima va a parar a ese mar de ilusiones. El peso de no tener opciones destroza lo poco que quedaba de corazón. Y ahora a quién voy a llorarle y sentir que no es en vano? si te esquivan la mirada con la misma indiferencia con la que te agarran la mano.
Te caes sobre los escombros y te rendís a la locura, esto ya no es una guerra, es una enfermedad tan confusa... y a quién voy a gritarle, si lo único que siento es impotencia? otra vez levantarse y sonreír, otra vez con una venda en los ojos.
Y corriendo sin mirar atrás, me olvidé de mirar al costado. Cuánta tortura hubiera salvado un abrazo a tiempo... o quizás tan sólo un abrazo. Quien paga los platos rotos es quien suplicaba que no los rompieran, ahora habla con su locura, puta locura, lo único que le faltaba a toda esta mierda.
La esperanza se vuelve el fiel reflejo de creer en utopías. Y a quién voy a suplicarle que le ponga un freno a esta tortura, si ni siquiera puedo estar a tu lado sin ver los efectos de tanto daño?. Es increíble como uno puede seguir, y seguir... y yo lo único que quiero es que mi aire alcance para dos.
En qué cree el ser humano cuando tiene más lágrimas que horas?
A pesar de toda la bronca, sólo lamento no haber estado ahí para agarrarte la mano.
2 comentarios:
vendate los ojos, que se los venden todos si quieren, lo esencial es la presencia, y la tuya en estas palabras se deja lucir.
sos una luciernaga y podes iluminar mucho mas que tu propio destino, ya te dije, que estén uds en el juego por bueno o malo que resulte cargarlo, es la salida, la hay!
fuerza, y mucha mucha fe.
En qué cree el ser humano cuando tiene más lágrimas que horas?
en sí mismo.
(él mismo es la medida de las lágrimas y la víctima de las horas).
cree mucho en vos misma. Eso es fe en Dios, ....en el que vive dentro tuyo.
un abrazo bella!
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